Para el diagnosticador oriental:

1.-El cuerpo es la manifestación física del alma.

2.- Cuerpo y alma son uno. El cuerpo es a la vez síntoma y símbolo del espíritu. 

La diagnosis oriental es el arte de ver lo profundo bajo la superficie; de revelar la verdad interior. Esto le servirá para adquirir una percepción profunda de su verdadera naturaleza. Vamos a dejar de lado los viejos prejuicios, sentimientos de culpa y malos entendidos, para ver un ser más profundo y fundamental. 

En Oriente esta visión es diferente. Se puede ser fuerte y débil al mismo tiempo. Un árbol que se dobla con facilidad puede considerarse débil. Pero ese mismo árbol puede ceder ante un viento fuerte, y así sobrevive cuando otros se rompen. La flexibilidad del árbol es su fuerza. Permítame ponerle otro ejemplo. Desde un punto de vista médico occidental, una persona que tiene síntomas de enfermedad está enferma. Eso define a la persona y el tratamiento que deberá recibir

Pero el sanador oriental tradicional ve dentro de la persona enferma la batalla que luchan la enfermedad y la salud. Si no hubiera nada de salud allí, el paciente estaría muerto. Enfermarse es signo de salud. Mientras se está enfermo se está vivo. Mientras se está vivo se tiene la oportunidad de recuperarse. Cuando se está muerto ya no hay más oportunidades. Así pues, e l método del sanador oriental consiste en favorecer las fuerzas de la salud que hay dentro del paciente, y por eso nuestros métodos de curación son muy diferentes de los empleados en Occidente. Verá esto con más claridad, y comprenderá nuestro razonamiento, cuando explique las maneras de tratar los diversos problemas de salud.

DIAGNOSIS ORIENTAL: CUATRO VERDADES FUNDAMENTALES 

Comencemos por las cuatro ideas básicas de la diagnosis oriental.

a) Todos los fenómenos se componen de opuestos. La paradoja se presenta en todas las cosas. Adondequiera que miremos en la naturaleza, veremos la interacción de los opuestos. Sin paradoja no existiría el mundo físico. Por ejemplo, el día está compuesto de luz y sombra; la raza humana está compuesta por hombres y mujeres; no habría «caliente» si no hubiera «frío». El cerebro tiene hemisferios izquierdo y derecho, y cada uno realiza funciones complementarias. Todas las cosas tienen lado izquierdo y derecho, parte anterior y parte posterior, parte superior y parte inferior. Sin opuestos, no habría manera de distinguir nada en el planeta. La vida no tendría forma. 

b) Cada ser humano es un todo unificado de cuerpo, mente y espíritu. No hay separación entre estas características humanas. El cuerpo no podría existir sin la mente y el alma; tampoco podrían existir en la Tierra la mente y el espíritu sin el cuerpo. Estos tres aspectos de la vida humana son uno. No se puede solucionar ningún problema sin tratar estos tres dominios. 

c) El todo se puede ver en cualquiera de sus partes. En lo micro podemos ver lo macro, y en lo macro podemos ver lo micro. Esto significa que en cualquier parte del cuerpo podemos ver el funcionamiento del todo. Al examinar la cara podemos ver el estado de los sistemas digestivo, circulatorio y nervioso; del corazón, de los órganos sexuales, de los riñones, del hígado y la vesícula biliar, y del bazo. Además, podemos ver muchas características personales, entre ellas el talento, las tendencias, las fuerzas y las debilidades. La cara revela los secretos del cuerpo y el espíritu. d) La energía circula por todo el cuerpo en circuitos o canales maravillosamente organizados llamados meridianos. Estos meridianos son ríos de energía que discurren de la cabeza a los pies, creando una red Ínterconectada que enlaza todas las células y órganos con todas las demás partes del cuerpo. Más adelante veremos cómo se pueden examinar esos meridianos para revelar la salud de los órganos individuales.

Referencia: Wataru Ohashi